
Sábado a la noche y las veredas son circulares para todo aquel que busque un sábado a la noche.
En alguna de tantas calles anaranjadas hay un bulto temblando (pero pará… los bultos no tiemblan). Para colmo lo consuela una perra que no sólo está preñada sino que también está lejos de cualquier pedigree; ella termina de rematar la cosa, empuja el cuadro a un lugar común, al conurbano sur. Entonces el sólo verlo es mucho bajón para un sábado a la noche, mejor mantener la vista en alto y seguir circulando.
-ay pobre perrita- se anima a decir una voz entre un amasijo de larvas circulantes. Pobre vos, que no sabes mirar, si no sos más que lo top de lo top. Entiendo: la realidad te sobrepasó, 400 inaudibles decibeles de realidad. Decibeles que igual lo hacen temblar. 8 añitos y él ya araña riscos que la otra pelotuda no vería de lejos ni comprando 14 remeras de Ona, pero qué se le va a hacer... hay que seguir cuidando autos para remontar la pérdida del robo. Vos seguí comprando remeras por la paz, que te deben quedar tan, pero tan guau...
En alguna de tantas calles anaranjadas hay un bulto temblando (pero pará… los bultos no tiemblan). Para colmo lo consuela una perra que no sólo está preñada sino que también está lejos de cualquier pedigree; ella termina de rematar la cosa, empuja el cuadro a un lugar común, al conurbano sur. Entonces el sólo verlo es mucho bajón para un sábado a la noche, mejor mantener la vista en alto y seguir circulando.
-ay pobre perrita- se anima a decir una voz entre un amasijo de larvas circulantes. Pobre vos, que no sabes mirar, si no sos más que lo top de lo top. Entiendo: la realidad te sobrepasó, 400 inaudibles decibeles de realidad. Decibeles que igual lo hacen temblar. 8 añitos y él ya araña riscos que la otra pelotuda no vería de lejos ni comprando 14 remeras de Ona, pero qué se le va a hacer... hay que seguir cuidando autos para remontar la pérdida del robo. Vos seguí comprando remeras por la paz, que te deben quedar tan, pero tan guau...