otro muerto en el ropero


Otro de esos cadáveres exquisitos hechos con quien se prenda, durante un tiempo de espera. 
Esta vez antes de un recital de  Mariano Massolo

Claro que no podía seguir callando, su pasión lo atormentaba. Invadiólo una sensación amarilla, pero volvió a dudar una vez más.
El gordo se levantó y aulló que esa no era forma de tratarlo. Pues ésa no era forma de gritar, tampoco. De inmediato le explicaron cómo. Pero finalmente tomó coraje y habló... claro, para su desgracia
- Pero algo cayó del cielo!
Ella le voló un cachetazo que aun hoy está buscando los dientes y al hablar, le corre un hilo de queso.
En fin, moraleja: si te gusta alguien no pierdas tiempo. Avanzá y que sea lo que Dios quiera
(agregado luego de la lectura en voz alta: "total el cachetazo te lo vas a comer igual asi que para que dilatarlo más?")