Un monoambiente.
La baba de luz,
que entra por los agujeros de la persiana,
no alcanza para distinguir allí a un ser viviente.
Pero hay un sobreviviente,
lo cual es más
o lo cual es menos
que un ser viviente.
La baba de luz,
que entra por los agujeros de la persiana,
no alcanza para distinguir allí a un ser viviente.
Pero hay un sobreviviente,
lo cual es más
o lo cual es menos
que un ser viviente.
Hace tiempo que las cosas están así,
que todo está así como ahora,
que sus manos se unieron a la frente,
frente que hace más tiempo se venció.
Como todo lo demás,
como todo alrededor,
se venció,
él se venció.
que todo está así como ahora,
que sus manos se unieron a la frente,
frente que hace más tiempo se venció.
Como todo lo demás,
como todo alrededor,
se venció,
él se venció.
A lo lejos,
o por las cañerías,
se oye algo como una rumba.
Muy mal gusto.
Es ese tipo de ironías que enturbian la vista
y se cargan en la espalda como un recordatorio
de todo lo que no necesita en absoluto un recordatorio.
El está harto de ese tipo de bromas siniestras,
les dice jodas-grillete.
o por las cañerías,
se oye algo como una rumba.
Muy mal gusto.
Es ese tipo de ironías que enturbian la vista
y se cargan en la espalda como un recordatorio
de todo lo que no necesita en absoluto un recordatorio.
El está harto de ese tipo de bromas siniestras,
les dice jodas-grillete.
La luz viene de la cocina,
que no es mas que una mesada que da al living,
que no es mas que un sillón cama.
La luz lame el ambiente como una puta con hambre.
Hay manchas con pelusa, platos de dinstintos juegos, cáscaras de huevo
y una chaqueta, Veteranos de no se qué, intento de premio consuelo, orgullo nacional,
que ahora hace las veces de agarradera para lo muy caliente o aceitoso.
Intermediario de lo feo como siempre.
que no es mas que una mesada que da al living,
que no es mas que un sillón cama.
La luz lame el ambiente como una puta con hambre.
Hay manchas con pelusa, platos de dinstintos juegos, cáscaras de huevo
y una chaqueta, Veteranos de no se qué, intento de premio consuelo, orgullo nacional,
que ahora hace las veces de agarradera para lo muy caliente o aceitoso.
Intermediario de lo feo como siempre.
Hablamos del monoambiente.
Ahora hablemos del monóxido.
Hablemos del escape de monóxido,
que resulta ser un muy buen escape para él.
Ahora hablemos del monóxido.
Hablemos del escape de monóxido,
que resulta ser un muy buen escape para él.